La economía de un fin de semana.
Un fin de semana siempre (o casi siempre) resulta técnicamente antieconómico.
En este caso yo he logrado que lo sea más incluso.
He perdido mi móvil. Y me gustaba. Y era bastante nuevo.

Pero lo que si he descubierto es que más que la pérdida del terminal lo que más me ha dolido ha sido la pérdida de información. Los teléfonos habituales los recupero bastante rápido simplemente por los datos que tienen los amigos y familiares, pero siempre hay números a los que no se llama frecuentemente pero que gusta tener ahí. Y mensajes, y alguna que otra foto, etc.
En definitiva. Duele el coste económico, pero más duele perder cosas que sabes que es dificil volver a recuperar. Apliquemoslo a la vida.
4 Comments