Un fin de semana siempre (o casi siempre) resulta técnicamente antieconómico.
En este caso yo he logrado que lo sea más incluso.
He perdido mi móvil. Y me gustaba. Y era bastante nuevo.

Pero lo que si he descubierto es que más que la pérdida del terminal lo que más me ha dolido ha sido la pérdida de información. Los teléfonos habituales los recupero bastante rápido simplemente por los datos que tienen los amigos y familiares, pero siempre hay números a los que no se llama frecuentemente pero que gusta tener ahí. Y mensajes, y alguna que otra foto, etc.
En definitiva. Duele el coste económico, pero más duele perder cosas que sabes que es dificil volver a recuperar. Apliquemoslo a la vida.
Comments (4)
Curiosos.. a mi me han quitado el mismo móvil en la misma ciudad ..
Y lo que mas me duele es lo mismo que a ti, esos numeros que dificilmente volveras a recuperar, ya que nunca marcabas, pero el echo de tenerlos te hacian sentir bien ..
Estaría dispuesta a pagar por ellos! 

Si sabes de quien los revende, pidele mis datos!
Aunque si lo pienso fríamente, a veces creo que perder esos numeros, hacen que me aleje de un pasado que tal vez ya no deberia seguir conmigo .. y puede que sea bueno para mi!
A ratos ya había olvidado el tema del móvil pero lo he recordado, y no sólo gracias a tí.
El poder recuperar la mayor parte de los números usuales me dió cierta tranquilidad tras esos momentos de angustia por sentirte desconectado -no sabemos hasta que punto nos domina la sociedad de la comunicación- pero a veces la comezón vuelve, y no por el terminal, que ya lo tengo casi del todo olvidado.
Hay ratos en que recuerdo algún momento en el que conocí a alguien, me dejó el teléfono con una promesa vaga de llamarle pronto, y deje pasar el tiempo razonable para hacerlo. Ahora pienso que tal vez no vuelva a ver a esa persona y que todo se debe a pereza, dejadez y mala suerte, y no a falta de ganas (que aunque tardías pueden surgir).
Prefiero pensar que todo ocurre por algo..
Yo aun no he adquirido otro terminal, así que aun estoy “vacía” en ese sentido.
Pero también tenia algunos (por no decir varios) teléfonos de los que tu comentas, pero los hay en los que todavía estaban en el tiempo necesario de espera para la llamada, y también de los que tal vez, cuando llamará, ya ni me recordaran, por la de tiempo que había dejado pasar..por eso, me planteo si al fin, algún día habría marcado cualquiera de los otros..
Lo que más me duele, son aquellos números que merecían una llamada de “disculpas” que por desgracia, siempre hay alguna que lo merece, y aquellas personas de las que sabes de tiempo en tiempo, pero sientes, que hablar con ellos, y contarles 6 meses en 10 minutos, te ayuda a sentirte mejor ..
Y a ellos les anima, y les hace mas fuertes por que tu sigues hay ..
Eso es lo que me asusta .. perder a personas que me importan por no tener como localizarlas, solo por un ambicioso que decidió quedarse un terminal “lujoso” sin pensar en el dolor que podría sentir la dueña ..

En fin! que tristeza me ha entrado solo de pensar en esto ..
Me quedo con lo que comentas al final.
El simple hecho de quedarte con un objeto material conlleva muchas mas circunstancias emocionales de lo que una persona cree.
Seguramente algunos de los que lean esto (si es que lo lee alguién más
) pensarán que la pataleta es por perder un “objeto imagen” pero para nada es así. Después de la pataleta inicial lo que queda es la pena de la pérdida ya no de información si no de una parte de tu circulo social al que sólo estabas vinculado en ese momento por unos gramos de metal, plástico y cristal.