Para variar, este año me he tomado la quincena de vacaciones con tranquilidad.
Ya me he incorporado a estos días de “tranquilidad” y he logrado desconectar de manera milagrosa del trabajo (de hecho me he acordado solo esta tarde porque tenia que devolver unas llaves).
Desde el pasado jueves llevo dando vueltas alrededor del Páramo en León y la zona de Picos de Europa y hoy he vuelto a la ¿urbana? Salamanca. Me he sentido casi como en casa y de hecho he dormido y me he despertado casi como estuviese en casa (si no me despierto con sensación de estar de viaje es que estoy agusto).
Buenos ratos, buena gente y buena comida. Repetiremos, otra vez con más tiempo y menos gorroneo (Gracias Sina, Victor, Rocío y Elvira).

Comments (2)
Anda deleitanos a todos con la foto frente al plato de fabada
“Nunca te abandonaría por una cena caliente”
Arrr… traidora… rompes el encanto de cualquier cosa :).
Un beso y enhorabuena por ese pedazo de contrato.