Estos días todos y cada uno de vosotros habéis comprobado y váis a comprobar como mi Gestión del Tiempo es, si no inexistente, completamente ineficaz.
Admiro a esa gente que consigue estar pendiente de muchas, muchísimas, fuentes de información; ser capaz de digerirla, procesarla y sacar algo beneficioso de ella para ellos y los demás (clarísimo ejemplo: Enrique Dans).
Mi actividad se centra en conseguir arrojarme fuera de la cama a las 6.30 de la mañana, conducir una hora hasta esa triste mesa llena de papeles (casi todos demasiado tiempo abandonados), pasar 8 horas tirando balones fuera y conducir otra hora a casa (esto si hay suerte y esas 8 horas no se convierten en 10 u 11).
Mi capacidad de desconexión del mundo durante esas horas “productivas” es inimaginable, y cuando vuelvo mis ganas de hacer algo que no sea adoptar cualquier postura distinta a la “Flor de Loto” o el “Marsupial agazapado en el Tresillo Medinense” tienden a a cero.
Esto ha de cambiar. Ya.
Comments (3)
Un propósito bastante favorable.. a ver si lo consigues!
Yo aún sigo con el de dejar de fumar, y va a hacer un año que me lo propuse.. Falta de voluntad, se llama falta de voluntad. 
Volu… qué?
..ntad na!