Acabo de ver un artículo en Bruto haciendo referencia a una iniciativa para eliminar las señales de tráfico en varias ciudades europeas.
La idea es que las señales (más bien su exceso y densidad) hace que nos volvamos insensibles a ellas y que de hecho intentemos ir en su contra como acto de rebeldía. Mediante su eliminación confiamos en la naturaleza del ser humano de ser capaz de autogestinarse sin regulaciones (viva la anarquía).

Me parece una idea positiva pero no aplicable de momento a escala general. En todos los casos necesitariamos infraestructuras que permitiesen agilizar ciertos nudos y en casi todos (en países como España, Italia, Grecia, Portugal, etc) una educación de base centrada en el civismos (ufff… complicado).
En cualquier caso me parece bonito.
Comment (1)
Uyyyy que miedo no¿? Tal y como la gente conduce por estas tierras…
Estoy deacuerdo contigo en que ante todo se debería establecer cierto civismo que, “gracias” a la tradición y a la forma de educarnos no disponemos.
Acabo de recordar lo impresionada que me quedé en Los Ángeles cuando en medio de una autopista intentaba pasar a pié sin paso de peatones y cómo paraban todos tan majetes y con una sonrisita… No se si tuve suerte, pero me fijé en varias ocasiones de esto y creo que es una de las cosas en las que deberíamos copiarnos de ellos. (Ha hablado una anti americana).
Para conducir somos unos dementes que sólo nos preocupa llegar antes, llegar antes, yo paso antes que tu, yo me salto este semáforo…
Civismo y después quitar señales =)
Mina Murray
“Nunca te abandonaría por una cena caliente”