Desde el cercano occidente nos llega este fabuloso monólogo de parte de Món, (del conocido AliMón), para los niños, para las niñas, para los que no saben de qué pié cojean… y, por supuesto, para los veteranos de los bares… espero que vuestro paladar sepa disfrutarlo.
CON EL PIPIRIRIPIPÍ
Saludo a los comensales. Comentario sobre lo que estén bebiendo enlazando con lo que viene a continuación.
Y es que el vino gusta porque sirve para muchas cosas, no sólo para beber. Por ejemplo, sirve para quedar bien. Te invitan a cenar y tu vas con tu botellita de vino y ya quedas bien. O vas a hacer una visita al extranjero y llevas de regalo una botella de vino español y todos encantados contigo, además tiene la ventaja de que tú lo regalas, ellos lo abren, y te acabas bebiendo parte de tu propio regalo.
También sirve como fuente de inspiración para inventar canciones populares; “a mi me gusta el pipiriripipí”, con este estribillo tan pegadizo, tan alegre y tan… enigmático… es probable que el autor no pudiese vocalizar mucho en el momento creativo. Otra gran canción; “con el vino se engrasan las ruedas y se suben las cuestas mejor”, ésta es la canción de autobús más útil para putear al conductor si no te pone la cinta que le has llevado para el viaje, con tu selección personal de hits.
Otra gran utilidad es que los chicos os podéis hacer los chulitos. Los chicos, cuando nos llevan a cenar a un sitio mínimamente “bien”, cogen la carta de vinos e intentan impresionarte con su elección. En el fondo lo único que les interesa es captar tu interés lo suficiente como para que te bebas media botella y, aunque no tengan ni idea, piden el vino en cuestión con un convencimiento asombroso. Entonces, el camarero trae la botella y le da a probar. Mientras que él lo saborea, tu te sientes como un antiguo emperador romano, con alguien probando por ti lo que vas a beber. Jamás veréis a una mujer envenenada por vino en un restaurante si va acompañada de un hombre. Lo malo es si piden un vino blanco y te lo traen en cubitera, los pobres lo pasan fatal para servírtelo intentando que no se les resbale la botella del paño mientras pretenden evitar que el agua de la cubitera se les meta por dentro de la manga hasta el codo.
El vino también sirve para crear crispación dentro del gobierno; la Ley del Vino, por todos conocida. A mí esta ley me crea una duda entorno al mundo eclesiástico en general, porque Cristo dijo: “tomad y bebed todos de él, porque esta es la sangre de mi cuerpo”… ¿la sangre de su cuerpo? Habría que estudiar el hígado de este hombre. Y menos mal que en su época no existían controles de alcoholemia… se habría arruinado en multas y no le quedaría ni un punto en el carné. No le dejarían ni entrar en ciudad subido a la borriquita. Pero concretamente, lo que más me preocupa de este asunto es la primera comunión. ¿Le van a cambiar a los niños el vino por mosto? Y si el vino es la sangre de Cristo… ¿qué fluido corporal de Cristo es el mosto? ¿Y el vinagre? ¿Era cuando estaba… picado con Judas?
Pero para poder darle utilidad al vino, cuando estás en casa, lo más importante es tener un sacacorchos. Es fundamental, porque si no lo tienes la que se lía es gorda. Empiezas a buscar por casa toda clase de utensilios que puedan ser útiles. Por algún motivo que no alcanzo a comprender, todos hemos intentado abrir una botella de vino con un cuchillo. Y digo intentado porque yo no conozco a nadie que lo haya conseguido; raspas y raspas el tapón y al final la desesperación se apodera de ti. Entonces es cuando cogemos el tenedor, pruebas a incrustarlo entre el corcho y el cuello de la botella y tirar haciendo palanca, pero nada. No hay manera. Hay que ser más contundente… el destornillador. El modus operandi consiste, en intentar clavarlo y después tirar, pero como esto tampoco suele funcionar acabas empujando el tapón hacia adentro hasta que, en vez de descorchar, “in-corchas” la botella y ya te puedes beber el vino. Todo este esfuerzo siempre y cuando no tengas un alargador de pene en casa, porque ese aparatito yo creo que alguna botella podría descorchar…así por la forma y (gesto de descorchar a la altura de la ingle) el efecto ventosa… Claro, esto es un poco chapucilla. Sin embargo, el hecho de no tener sacacorchos no tiene por qué llevarnos a estos instintos asesinos para con el corcho, se puede canalizar hacia el ligoteo: el macizo del quinto. Nunca has sabido que decirle y ahora tienes tu oportunidad de entablar conversación. Claro, tú subes, ahogada desde el primero, con tu botellita y para justificarte le dices que (rizándote el pelo en un dedo) ni los del 2º ni los del 3º ni los del 4º tenían… Ojo, esto igualmente se puede hacer teniendo sacacorchos… ahí os dejo el truco.
Es importante, también, tener copas para el vino, porque en vaso de plástico no sabe igual de bueno, aunque si lo que quieres es fardar, tienes que beberlo en bota o en porrón. El sistema de estos dos recipientes consiste en beber a chorro mientras te los alejas lo más posible de la cara. Que claro, las primeras veces es recomendable probarlo en casa, con un vino que no sea muy bueno, ropa negra vieja y con la perspectiva de pasar la fregona y meterte en la ducha justo después de la práctica. ¡Coño! es que es muy complicado. Y cuando ya le coges el punto se lo vas demostrando a todo el mundo, alardeando por ahí, y, claro, acabas fatal, cantando “con el pipiriripipí”.
Aunque no se crean que los vasos no tienen peligro… de hecho pueden dejarte las marcas más evidentes de que has estado bebiendo vino: por un lado están los labios negros. Ese pigmento que se te mete por debajo de la piel de los labios y no hay manera de quitar ni aunque (mordiendo el labio inferior) te comas las pielecillas. Y, a veces, puede durar hasta dos días. Esto hay que controlarlo porque si apareces un miércoles con mala cara en el curro y dices que es que ayer cenaste en un chino… te van a ver los labios y no te van a creer. Y mira que creo que esta es la excusa con más posibilidades de éxito que puedes dar para disimular la resaca; si dices que algo te sentó mal en el chino, nadie te lo va a negar. (Con tono de consejera en belleza de cualquier programa mañanero) El truco para que no suceda lo de los labios negros es tenerlos bien hidratados. Por otro lado, si coges el vaso y bebes con mucha ansia, te va a quedar una marca inequívoca de que has bebido vino; los bordes del vaso (dibujar en la cara el recorrido con los dedos) saliéndote de las comisuras de la boca como si te hubieras pintado un bigote a lo Dalí. Y lo peor de esto es que nadie te lo dice, ni lo comentan entre tus amigos, ni te avisa la gente que te encuentras, que, precisamente ese día, es mucha. Es una cosa que simplemente se ignora hasta que vas al baño y te los ves. No te enfadas con nadie porque sabes que te van a decir que ellos no te lo han visto, que no se notaba. Tú, con resignación, te chupas el dedo y te los frotas, que cuesta de quitar, eh!. Te dejas toda la zona tan enrojecida que casi prefieres los bigotitos.
Yo, realmente, creo que el vino es uno de los inventos más versátiles del hombre y además está bueno y suele venir muy bien acompañado por otros dos suculentos amigos… el queso y el jamón, ¿qué más se le puede pedir?.
No quisiera despedirme sin pedirles perdón porque probablemente ahora no puedan parar de tararear mentalmente “con el pipiriripipí” y además todos nos sabemos la misma única frase, con la variante del “con el papararapapá” y el bucle llega a ser difícil de soportar. Para superarlo inténtenlo poniendo en el coche, de regreso a casa, una cinta con sus hits favoritos.
Gracias!
-Mónica Arévalo Jiménez-
Comments (7)
Dan los resultados el 16 de marzo, si consigo alguna botellita nos la bebemos juntos!!!
Yujuuuuuuuuuuuuuus!!! No voy a decir “a ver si hay suerte” porque no la necesitas. Me gusta mucho, me ha hecho gracia, me he reido un rato XD
Si es que… cómo se nota que tenemos sangre de artistas aquí, la nostra famiglia.
Mina Murray
“Nunca te abandonaría por una cena caliente”
jejejeje….moooooonica, no hace falta que nos convezcas a todos de que el vino es maravilloso… ya lo sabeeeemos!!! jijijijiji, no en serio, esta mu wai! lo que mas me ha gustado, lo de las sangre de cristo, jeje….
A ver si participas y podemos cogernos una borrachera aki en Madrid…. a vino o a lo que haga falta!!!!
Besitos y suerte!
Mónica????
Eres Monica Arévalo del Torres???? De Salamanca?? No me lo puedo creer….
eres tu?? Soy Bea… tu compañera de instituto… te acuerdas de mi?? LLevo siglos intentando localizarte…
si eres tu… mi mail es mi nombre mas apellido@hotmail.com…
Espero que te pongas en contacto conmigo
Besotes.
AQUI HAY OTRO DEL TORRES,HOLA MONICA Q ES DE TU VIDA, HACE MUXO Q NOSÉ DE TI, SI ERES ESA, JEJE HOLA BEA HACE SIGLOS Q NO NOS VEMOS TAMPOCO, HE VISTO LA POESIA DE MONICA? Y TE HE VISTO TB, JOER NOS TENEMOS Q VER EN LA WEB.MANDA HUEVOS
SE ME OLVIDABA, OS MANDO MI EMAIL Y ASI CHARLAMOS UN POCO, UN GRAN BESO A LAS DOS.TENCATO@YAHOO.ES
TENCATO@YAHOO.ES