Todo consistía en nacer, buscar alguna cosa con que ganar el pan, seguir el instinto de reproducirse (instinto que, además, suele ir acompañado por la trampa del amor), envejecer y morir, dejando sitio a los siguientes. Naceríamos sobre las tumbas de los antepasados, esperando convertirnos también en antepasados, y follábamos al lado de los cementerios sabiendo que únicamente conseguríamos una sola cosa: que los cementerios fuesen mayores.
(Traducción de un fragmento de “La Ciutat Sense Temps“, disponible en castellano)
Visto en Gran Angular.